Romero
El romero es una hierba aromática de origen mediterráneo, apreciada por su intenso aroma y sabor fresco. Es esencial en la cocina para sazonar carnes, papas, panes, aceites, pollo, pescados y vegetales asados. Además, es una planta muy ornamental, resistente y de fácil cultivo.
Uso culinario:
Realza platos salados, se utiliza fresco o seco, y es ideal para infusiones, aceites aromatizados y marinados.
Siembra en tiesto:
- Usa un tiesto con buen drenaje.
- Colócalo en un lugar con sol directo (mínimo 6 horas).
- Riega solo cuando el sustrato esté seco; el romero no tolera el exceso de agua.
- Prefiere suelos sueltos y aireados.
Siembra en tierra:
- Plántalo en un área bien drenada y soleada.
- Riega moderadamente hasta que se establezca; luego es muy resistente a la sequía.
- Evita suelos encharcados.
Cuido general:
- Poda ligeramente para mantenerlo compacto y estimular nuevo crecimiento.
- No requiere mucha fertilización; menos es más.
- Es una planta fuerte, aromática y de bajo mantenimiento.
Sustrato ideal
El romero necesita un sustrato ligero, aireado y con excelente drenaje.
Mezcla recomendada:
- 50% sustrato universal o tierra para tiestos
- 30% arena gruesa o perlita
- 20% composta o humus de lombriz
Esto evita el encharcamiento, que es la principal causa de problemas en el romero.
En tierra:
- Suelo suelto, no arcilloso.
- Si es pesado, añade arena y composta para mejorar el drenaje.
Fertilización
El romero no es exigente; prefiere suelos pobres antes que exceso de fertilizante.
En tiesto:
- Humus de lombriz: cada 30–45 días, una capa ligera en la superficie.
-
Fertilizante balanceado suave (ej. 10-10-10 o 14-14-14 diluido a la mitad):
cada 6–8 semanas. - Opcional: fertilizante líquido orgánico (algas, fish emulsion) cada 3–4 semanas, bien diluido.
En tierra:
- Humus o composta: cada 2–3 meses.
- No necesita fertilización constante si el suelo es fértil.
Regla de oro:
Mejor poca fertilización que exceso.
Demasiado abono produce plantas frondosas pero con menos aroma y sabor.
Perfecto para quienes desean una especia viva, productiva y decorativa, tanto en la cocina como en el jardín.